Confianza

Consentimiento, privacidad y respeto en Infinity SW Club

Cómo se pide y cómo se retira el consentimiento en un club liberal, qué hacer si alguien se pasa de la raya y por qué lo que ocurre en el local 27 del C.C. La Sandía se queda ahí dentro.

Acceso
Solo mayores de 18 años
Regla principal
Consentimiento explícito: un «no» se respeta a la primera
Dónde
C.C. La Sandía, Av. de Alemania 3, local 27 · Playa del Inglés
Horario
Lun, mié, jue y dom 21:00–03:00 · Vie y sáb 21:00–04:00 · Martes cerrado
Contacto discreto
+34 646 44 71 34 · info@infinityswclub.com

Aquí el «no» no se discute

El consentimiento no es un trámite ni un papel que se firma en la puerta. Es una conversación corta que se repite toda la noche: se pregunta antes de acercarse, antes de tocar y otra vez cuando el plan cambia. Y se pregunta con palabras, no interpretando una mirada al otro lado de la pista.

Decir que no no exige justificación. Ni una excusa, ni un «hoy no es el día», ni una sonrisa de disculpa. Un «no, gracias» basta y cierra la conversación ahí. Un sí tampoco es para siempre: se puede retirar a mitad, vestirse y volver a la barra aunque cinco minutos antes te pareciera buena idea. Cambiar de opinión forma parte de esto, no es una falta de educación.

En las parejas hay una regla que ahorra disgustos: el sí de uno no es el sí del otro, y el silencio no cuenta como sí. Se pregunta a las dos personas. Y conviene hablarlo antes de venir, en el hotel o en el coche: qué sí, qué no y cómo os decís que es hora de marcharse.

Si alguien insiste, dilo

Insistir después de un no es lo único que aquí se considera grave de verdad. No es ser lanzado: es ignorar la única norma que sostiene el sitio. Si te pasa, no tienes que gestionarlo tú, ni buscar una salida elegante, ni esperar a que la otra persona se canse.

Díselo a alguien del club. En la barra, en la entrada, a quien esté atendiendo esa noche. No hace falta montar una escena ni tener pruebas: basta con señalar y decir que esa persona no acepta un no. Avisar no es exagerar ni estropear la noche de nadie; en un club que pone el consentimiento como condición de entrada, es justo lo que se espera de ti.

Si prefieres contarlo después, con calma, el teléfono +34 646 44 71 34 y el correo info@infinityswclub.com están para eso también. Un club que dice que el consentimiento es innegociable tiene que estar dispuesto a escuchar cuando no se ha respetado.

Lo de dentro se queda dentro

Gran Canaria es una isla, y el sur todavía más pequeño de lo que parece. Aquí la gente se cruza: en el súper de la avenida de Alemania, en la playa, en el vuelo de vuelta. Por eso la discreción no es un adorno del sector, es lo que hace posible que exista un sitio así.

La norma es simple: a quien te encuentres dentro no lo reconoces fuera. Ni un saludo con segundas en la piscina del hotel, ni un nombre soltado delante de amigos, ni una insinuación a terceros. Para quien vive en la isla todo el año eso es esencial. Para la pareja que vuelve cada febrero al mismo hotel, es exactamente lo que le permite volver.

Y vale para lo que se cuenta después: tu noche es tuya; la de otra persona, no.

Mirar también es una forma de estar

Mucha gente entra, se toma algo, baila, mira y se va a las dos sin haber tocado a nadie. Eso es una noche completa, no una noche fallida. Cruzar la puerta no obliga a nada: ni una conversación, ni una copa, ni estar sentado en la zona privada significan que hayas aceptado algo.

Si es tu primera vez, elige bien la noche. El miércoles, la Couples Night, es la más tranquila y la más hablada, de 21:00 a 03:00. El viernes y el sábado hay DJ y se alarga hasta las 04:00: más gente y más fácil pasar desapercibido. El domingo, la All For One Night, es la velada más explícita del calendario y con aforo limitado; no es por donde se empieza.

Para quien viene sola, llegar temprano ayuda. Abrimos a las 21:00 y las primeras horas son las de conversación: se puede estar en la barra, ver cómo funciona la casa y decidir sin que nadie empuje. Y marcharse pronto está igual de bien. La puerta se abre con la misma facilidad hacia fuera.

Un club con normas no es lo mismo que un local sin ellas

La diferencia entre un club serio y un sitio cualquiera no está en la decoración ni en la música. Está en si alguien sostiene las normas cuando molestan. Un local sin reglas parece más libre durante veinte minutos y después se convierte en el sitio al que nadie vuelve con su pareja.

Infinity es un club privado para adultos con seis noches distintas y un mismo criterio en las seis: solo mayores de 18, consentimiento explícito, discreción y respeto. Nada de eso limita nada. Es lo contrario: son las condiciones que permiten que una pareja que nunca ha hecho esto se atreva a cruzar la puerta un miércoles a las diez de la noche.

Si te queda una duda concreta, pregúntala antes de venir. Un mensaje al +34 646 44 71 34 no compromete a nada y evita imaginarse cosas raras.