Discreción absoluta
Lo que ocurre en Infinity se queda en Infinity. Sin cámaras, sin nombres, sin huellas.
Donde la libertad encuentra el lujo.

Discoteca liberal e intercambio de parejas en Playa del Inglés, junto a Maspalomas: parejas, mujeres y hombres solos, todos los días menos el martes. Todo puede ser, nada es obligatorio.
Más que un club liberal, un estado de ánimo. Un lugar donde adultos como tú redescubren el placer de la complicidad sin máscaras… o con ellas. Nacimos de una idea poco común: que el deseo conviva con el buen gusto.
La experiencia Infinity es una coreografía silenciosa. Una luz cálida que difumina los contornos, una copa que aparece sin que la pidas, una mirada que se sostiene un segundo de más. No prometemos espectáculo, sino atmósfera. Lo que ocurre dentro, se queda dentro.
No somos para todo el mundo, y en eso está la diferencia. Esto es lo que encontrarás dentro.
Lo que ocurre en Infinity se queda en Infinity. Sin cámaras, sin nombres, sin huellas.
Un público adulto, respetuoso y con criterio. El derecho de admisión cuida la atmósfera.
Materiales nobles, luz cálida y una estética cuidada hasta el último detalle.
El no es no, siempre. La libertad de cada persona empieza donde empieza el respeto.
Un entorno vigilado con discreción para que solo tengas que pensar en disfrutar.
Noches temáticas irrepetibles, cada una con su propio carácter y su propia magia.
Pequeñas pistas de lo que se respira dentro. El resto, te espera en persona.






Cada rincón ha sido diseñado como un acto de hospitalidad: ambientes que se suceden con naturalidad, del primer brindis al último susurro.

Sonido envolvente y luces que acarician más que iluminan, para cuerpos que prefieren hablar moviéndose.

Una barra de mármol oscuro donde la coctelería de autor convierte una copa en una conversación, bajo una luz de oro líquido.

Sofás profundos, terciopelos y penumbra tibia para charlar, observar y dejar que la noche se asiente.

Al fondo del club, la parte que no se cuenta: un espacio discreto donde las travesuras encuentran su sitio, siempre bajo las reglas de la casa.

El círculo más reservado del club: atención personalizada, espacio propio y privacidad para unos pocos.
Veladas concebidas para sorprender, cada una con su propio carácter.

La noche de la lencería: se entra en dessous, sin excepción. Ambiente cuidado y aforo limitado, con las normas de la casa por delante.
Reservar esta noche
La cita semanal de las parejas: elegancia, complicidad y una atmósfera pensada para dos. Ritmo tranquilo, conversación y tiempo de sobra para reencontrarse antes de decidir hasta dónde llega la noche.
Ver esta nocheReservar esta noche
La noche nudista del club: se entra sin ropa y con las reglas de siempre. Ambiente relajado y sin postureo, donde la naturalidad es el único código y el respeto, la única condición.
Ver esta nocheReservar esta noche
Disco night para abrir el fin de semana. DJ en cabina, copas y la pista encendida hasta las cuatro, con la zona privada abierta para quien quiera bajar el ritmo… o subirlo.
Ver esta nocheReservar esta noche
La gran noche de la semana. El club a pleno pulso: música, luz y un dress code cuidado que se nota nada más entrar. Es la velada con más ambiente, así que conviene reservar.
Ver esta nocheReservar esta noche
La velada más explícita del calendario, para cerrar la semana a lo grande. Aforo limitado, reserva recomendada y las normas de la casa por delante: aquí todo ocurre entre adultos que dicen que sí.
Ver esta nocheReservar esta noche
Aforo limitado en todas las veladas. Reserva con antelación: la admisión se confirma de forma privada.
Distintas formas de entrar, una sola manera de tratarte: con discreción y a la altura.
Para quienes descubren Infinity por primera vez.
Pensado para parejas que buscan una noche privada y elegante.
Acceso recurrente con prioridad en las noches seleccionadas.
Experiencias privadas, atención preferente y aforo limitado.
Cada entrada incluye dos consumiciones a elegir, una taquilla personal y dos toallas.
El precio es el mismo todas las noches. El aforo es limitado: cuando el club se llena no se admite más entrada, y reservar no garantiza el acceso.
La libertad de Infinity se sostiene sobre unos principios que todos respetamos. Son la razón por la que aquí se está bien. Y una promesa por encima de todas: todo puede ser, nada es obligatorio.
Sabemos que cruzar esta puerta por primera vez impone. Por eso te contamos exactamente cómo funciona: sin sorpresas, sin presión y a tu ritmo.
Entrada reservada y sin rótulos llamativos. Nadie sabrá dónde pasas la noche, salvo quien tú quieras.
Alguien del equipo te recibe, te enseña el club y te explica cómo funciona cada espacio. Todas las preguntas son bienvenidas.
Puedes pasar toda la noche en la barra con tu copa. Mirar también es una forma de estar; nadie espera nada de ti.
Todo puede ser, nada es obligatorio. Es la regla que lo resume todo: la iniciativa siempre es tuya y un no se respeta a la primera.
Sí. Todo puede ser, nada es obligatorio: muchas parejas pasan su primera noche simplemente observando el ambiente con una copa. Nadie va a insistiros.
En las veladas que así lo indican en la agenda, sí. El aforo de cada noche se cuida para mantener el equilibrio del ambiente, siempre con derecho de admisión.
Está prohibido fotografiar y grabar en todo el club, no publicamos listas de asistentes y el personal está formado para la discreción. Lo que ocurre en Infinity, se queda en Infinity.
Elegante como norma general: cuidar la imagen es parte del respeto a los demás. Algunas veladas temáticas proponen su propio dress code, siempre indicado al reservar.
La entrada incluye dos consumiciones a elegir (cóctel, combinado o refresco), una taquilla personal y dos toallas. El precio es el mismo todas las noches.
Sí. El personal vela por el ambiente sin invadirlo, las normas se aplican sin excepciones y cualquier comportamiento fuera de lugar supone la salida inmediata del club.
Escríbenos con la confianza de que tu mensaje se trata con la máxima discreción.